HISTORIA DEL DESARROLLO SOSTENIBLE
La creciente necesidad que surge de proteger la naturaleza y sus recursos ha generado diversas propuestas encaminadas a lograr el desarrollo sostenible. Desde hace décadas tienen lugar complejas relaciones entre las ideas de desarrollo y las alertas ambientales. Entre los principales factores ocurridos entre 1945 y 1955, los cuales dieron forma al concepto de desarrollo, se encuentran: La visualización del Tercer mundo como un área estratégica por el acceso a materias primas, lo cual llevó a que se buscará su inserción en la estructura política y económica mundial a partir de la Segunda Guerra Mundial. Las continuas luchas por la independencia nacional de Asia y África, y el creciente nacionalismo latinoamericano a inicios del año 1950 (Escobar, 1996, p. 73). Con la Guerra Fría se asistió al surgimiento de un “nuevo orden mundial” y de una reconfiguración del poder (Escobar, 1996, p. 76). En los años cincuenta se aceptaba que si los países pobres no eran rescatados de su pobreza, sucumbirían al comunismo (Escobar, 1996, p. 76). La necesidad de los mercados, la superpoblación y la fe en la ciencia y la tecnología. Descubrimiento de la pobreza masiva en Asia, África y Latinoamérica, y el surgimiento de la categoría de países subdesarrollados.
El primer concepto de desarrollo sostenible (o sostenibilidad) se publicó en la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y el Desarrollo, en el Informe Brundtland en 1987 y, por tanto, tuvo un origen eminentemente ambiental. Según este Informe, el desarrollo sostenible es aquél que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades.
En 1992, en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro organizada por las Naciones Unidas, la comunidad internacional adoptó un plan de acción para la sostenibilidad, conocido como Agenda 21. Se trata de un acuerdo intergubernamental en torno a un plan de acción global a favor del Desarrollo Sostenible y para ello se creó la Comisión para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Diez años después, la Cumbre de la Tierra, también patrocinada por las Naciones Unidas, tuvo lugar en Johannesburgo. En esta cumbre se definió la necesidad de alianzas y colaboración entre instituciones internacionales, gobiernos, empresas, ONG's y otros representantes de la sociedad para resolver los principales problemas de la humanidad.
En 2001 se publicó el Libro Verde de la Unión Europea para el fomento de la responsabilidad social de las empresas que propone un enfoque basado en asociaciones más profundas en las que todos los agentes desempeñen un papel activo.
En 2002 aparece el VI Programa Marco de la Unión Europea que refuerza las capacidades de I+D de la UE para implantar un modelo de desarrollo sostenible a corto y medio plazo, integrando sus dimensiones económicas y ambientales y contribuir a los esfuerzos internacionales para mitigar los efectos perjudiciales del cambio global (dimensión social).
Sin embargo, el concepto de desarrollo sostenible encierra gran contradicción, ya que busca reconstruir la relación sociedad-naturaleza sin preguntarse sobre la compatibilidad que existe entre ambiente y desarrollo, la cual puede ser inexistente o demasiado limitada. Esto en razón a que para lograr el equilibrio ecológico se tendría que realizar una modificación del modelo económico de crecimiento y del estilo de vida. (Latouche. 2007) Siguiendo lo establecido por Escobar (1996), dentro de las principales críticas al discurso del desarrollo sostenible se encuentran: Visibiliza y resalta la culpa de las actividades degradantes de los pobres, oscureciendo la culpa de los contaminadores ambientales. No problematiza la sostenibilidad de las culturas locales y sus realidades, sino que hace referencia a la sostenibilidad del ecosistema global. Desarrollo sostenible: origen, evolución y enfoques Notas de clase 11 Se presenta la pobreza como causa de la degradación ambiental y se proclama el crecimiento económico como la solución al problema ambiental. Busca producir más con menos, reduciendo los problemas ecológicos a problemas de eficiencia.
Defiende la idea según la cual la armonización de crecimiento y cuidado del ambiente se logrará mediante el establecimiento de nuevas formas de gestión, así como dicha gestión debe propender hacia el sostenimiento del crecimiento y no del ambiente. El término parece cambiar de forma y de significado según el contexto y la persona que lo utilice, en razón a que detrás de su objetivo principal se ocultan diversas visiones e intereses. Las perspectivas teóricas más relevantes que abordan el desarrollo sostenible son: Neoclásica-Equilibrio: bienestar no decreciente (antropocéntrico); crecimiento sostenible basado en tecnología y sustitución.
Neoaustriaca-Temporal: secuencia teológica de adaptación consciente y orientada al logro de metas. Ecológico-Evolutiva: mantiene la resiliencia de los sistemas naturales, contemplando márgenes para fluctuaciones y ciclos. Físico-Económica: integración de tratamiento de desechos, mitigación, reciclado y desarrollo de productos. Biofísico-Energética: transición a sistemas energéticos que producen un mínimo de efectos contaminantes. Sistémico-Ecológica: control de los efectos humanos directos e indirectos sobre los ecosistemas. Ecología humana: escala limitada de la economía y la población, consumo. Ético-Utópica: respeto por la naturaleza y las generaciones futuras, satisfacción de las necesidades básicas. El concepto de desarrollo sostenible nació de un proceso histórico en el cual, tanto la sociedad, como los políticos, tomaron conciencia de que algo falló en la operatividad del modelo económico actual (Bustillo & Martínez, 2008). Es importante a la hora de entrar en el tema del desarrollo sostenible analizar los diferentes puntos de vista de quienes influyen directamente en la búsqueda del crecimiento económico, así como en el de quienes intentan conservar y preservar la biodiversidad del planeta sentando una voz de protesta ante el acelerado agotamiento de los recursos y la creciente degradación de los ecosistemas.
Comentarios
Publicar un comentario